Quebrada del Daín

Región de atacama, chile

El sitio cuenta con evidencias de pinturas rupestres, visibles únicamente al llegar al lugar, al cual se accede en forma pedestre sin dificultades.

Esta quebrada presenta una dirección noroeste-sureste y una concentración de formaciones rocosas o paneles donde se ubican las pinturas.

Se trata de uno de los conjuntos pictóricos más singulares de la zona, caracterizado por la representación de dos figuras antropomorfas principales acompañadas por camélidos esquemáticos.

El panel presenta dos figuras antropomorfas de gran tamaño, aproximadamente 1,91 metros, orientadas de forma vertical sobre un mismo plano rocoso.
Ambas siluetas fueron ejecutadas con pigmento rojo ocre, de tonalidad intensa en algunos sectores, pero con áreas de erosión y difuminado. Las figuras muestran cuerpos erguidos, brazos extendidos lateralmente y proporciones simples pero equilibradas. Son reconocibles dos figuras pequeñas zoomorfas de camélidos esquemáticos rojos con trazos lineales.
Este panel puede interpretarse como una representación de carácter simbólico o ceremonial. Las dos figuras humanas podrían corresponder a chamanes o deidades tutelares, participando en un acto ritual relacionado con la caza, el pastoreo o la fertilidad del territorio. Los camélidos insertos entre ellos refuerzan esta hipótesis, funcionando como intermediarios sagrados u ofrendas visuales.
La monumentalidad de las figuras sugiere una intención de comunicación visual, posiblemente orientada a las caravanas o viajeros que transitaban por la quebrada, integrando el arte rupestre en la red simbólica del paisaje andino.